Vinos de mesa
|
|
Vittorio Giaginto Bortoluz Perencin (Vittorio para su familia, Jacinto para sus amigos mexicanos), perito agrario de profesión, especialista en viticultura y enólogo por la renombrada Escuela de Conegliano de Italia, llegó a México en los años 40, contratado por la compañía "Productos Vinícolas de Delicias" en donde hasta finales de 1951, se dedicó a desarrollar vides para los territorios de Chihuahua y Coahuila. Persistente en su búsqueda, muda su estancia al Valle de San Juan del Río, Querétaro, en donde casi por una década, se dedica a cultivar viñedos, lo que le permitió percibir grandes semejanzas con las tierras y clima del cinturón mediterráneo.
Con Viñedos La Redonda, Don Vittorio Bortoluz se convierte formalmente en un pilar de la viticultura queretana y nacional, siendo el primer rancho que cultivó especialmente variedades viníferas que permitieron rescatar el nombre de los vinos mexicanos, que se encontraban en gran descrédito, principalmente por no haber sido elaborados con uvas de vides adecuadamente analizadas.
|
|
Don Angelo Cetto en 1928 da inicio a una de las tradiciones vitivinícolas de mayor trascendencia en el País. Con gran Fé, y convencimiento del terruño bajacaliforniano, se da a la tarea de crear su propia revolución en los Vinos de la Región.
Vinos Cetto bajo la tutela y dirección de Don Luis Agustín Cetto, en 1963, da paso a una transformación y modernización vertigininosa, de la Vitininicultura. Pionero del Valle de Guadalupe, se enfoca en la introducción de variedades de Uvas finas, explorando las diversas tierras y climas de toda la región. Culminando su proceso de vinificación, en 1975 con la puesta en marcha de Vinícola L.A. Cetto. Con la visión, de ofrecer a México, lo mejor de Baja California.
Hoy, con Luis Alberto, tercera generación de esta historia vitivinícola, integrado plenamente a la tradición que inició su abuelo. Comparte la visión de Don Luis, y alcanzan en corto tiempo a 27 mercados Internacionales, como Francia, España, Alemanía, Estados Unidos, Canadá, por nombrar algunos. Y suman más de 150 premios en los concursos más prestigiosos del mundo.